Establezcamos una situación. Vamos a un supermercado a comprar unas galletas. Como no tenemos ninguna preferencia, seguro pararemos frente a las estanterías y nos dejaremos llevar por las cosas que nos dicen los envoltorios. Y según estos nos influyan directamente con sus diseños cuidadosamente pensados, elegiremos.

Pero, ¿qué pasaría si el packaging proporcionado por una de las marcas no tuviera diseño, ni múltiples beneficios, ni marca? ¿Cuál sería nuestra sensación? La respuesta es muy simple. Estamos acostumbrados a grandes dosis de información visual y en este punto las marcas luchan por conocernos mejor como clientes y eso es algo que valoramos.

Esta efímera charla entre el comprador y el producto a través del packaging, es lo que, sin ni siquiera saber la forma y el sabor de las bonitas galletas que contienen, nos hace consumir un producto u otro.

Sin duda, un producto sin propaganda, de ninguna manera acabaría en el carro de nuestra compra porque nos generaría una gran incertidumbre.

Del mismo modo, la publicidad a través del objeto sigue siendo muy relevante para una marca. No es lo mismo que en la caja haya solo galletas, sino que se incluya un gadget acorde para que los usuarios puedan utilizar. La publicidad a través del objeto realiza lo más importante: influir directamente en la parte más emocional de nuestros clientes, centrándose en él, apartándose del producto y estableciendo una conexión definitiva con la marca. Nos hace especiales, no hay quien se resista a ello.

Esto, sin duda, genera el valor más grande una vez han escogido nuestro producto: fideliza.

Hoy en día sabemos que es más importante fidelizar un cliente que tratar de conseguir cien de nuevos. Porque de lo que se trata es de que nos escojan una y otra vez.

Sin personalización hay un objeto, con marca hay una apuesta de valor. Cuando Coca-Cola implementó la personalización de sus latas con nombres de personas reales, dejaron de ser simples latas y se convirtieron en una inspiración para los consumidores que en consecuencia generó un gran impacto en las ventas. Si es más importante fidelizar que conseguir nuevos clientes hoy, afortunadamente, estas estrategias ya no son exclusivamente de las grandes corporaciones. Gracias a la publicidad a través del objeto, hoy podemos presentar un producto fabricado exclusivamente para una estrategia publicitaria concreta hasta personalizarlo uno a uno, sin necesidad de grandes tiradas ni excesivas inversiones económicas.

Técnicas de personalización: tampografía

Hoy, gracias a las técnicas de personalización, podemos crear campañas publicitarias de alto valor con múltiples beneficios y grandes dotes creativas.

Las técnicas de impresión que se utilizan en la publicidad a través del objeto son variadas y se desarrollan cada día más. De hecho, en los últimos tiempos hemos visto impresoras 3D y el desarrollo de equipos de impresión directa UV ultra versátiles, compactos y fáciles de usar para rígidos o textiles. Pero muy pocos podrán decir que nunca han tenido una pieza publicitaria marcada en tampografía o serigrafía entre sus manos. Y es que, ¿quién de nosotros no piensa en la tampografía como primera opción de marcaje para sus productos? La tampografía es una de las técnicas más conocidas en nuestro sector, por su garantía en múltiples aplicaciones, por su rapidez de producción y su bajo coste. Pensar que antes del siglo XIX utilizaban sistemas tipográficos primitivos, es interesante. Pero más interesante es pensar que los principales impulsores de este proceso fueran las cortes inglesas, por su necesidad de marcar la vajilla real con sus emblemas.

El principio fundamental de la tampografía desde sus inicios hasta hoy en día, siempre ha sido el mismo. Y aunque de gran variedad, tamaños y mecanismos, las máquinas tampográficas reúnen todas ellas los mismos elementos comunes y vitales para la producción: el cliché, el tampón y el tintero. El funcionamiento es sistemático. Partiendo de un cliché marcado o grabado con el diseño elegido, el tintero cubre de tinta las depresiones del grabado, para que rítmicamente, un tampón, transfiera mediante un poco de presión la tinta restante del cliché a la superficie de la pieza. Las áreas de aplicación son tantísimas, como diseñadores han creado logos en los últimos tiempos. Tantas que podemos encontrar cada día innumerable cantidad de artículos promocionales, juguetes, máquinas, artículos de oficina, aparatos de cocina e incluso aparatos electrónicos como pulsadores y microchips marcados.

Técnicas de personalización: serigrafía

La serigrafía, por el contrario, usa una pantalla de malla a través del cual la tinta se transfiere a su material. La pantalla se coloca sobre el material a imprimir y la tinta se presiona a través de los agujeros abiertos con un rodillo de goma. Hoy en día se utiliza comúnmente para crear camisetas personalizadas, recipientes y otros productos promocionales. El proceso es rápido, barato y proporciona unos acabados de gran calidad.

Técnicasde personalización: láser

Una de las técnicas más actualizadas y en auge es la realizada mediante tecnología láser. Dadas sus características podríamos decir que se trata de un procedimiento tanto respetuoso como ecológico, ya que no se añaden tintas en sus impresiones, además, puede ser aplicado en todo tipo de materiales, permitiendo la personalización nominal, en código de barras o QR, diferentes en cada pieza de una misma tirada.
Y es que actualmente la tecnología láser tiene tantas aplicaciones como imaginación tengamos para desarrollarla. La característica más importante que tiene el Láser frente a las demás técnicas de marcaje es que es indeleble y permanente. No se podrá borrar. Cuando la energía de un haz láser se focaliza sobre una pieza de trabajo, una parte de la misma queda absorbida, produciéndose una pequeña e interesante transformación sobre el material. Es por este motivo que la tecnología láser puede marcar y grabar cualquier material y cualquier pieza, con una resolución milimétrica.

Técnicas de personalización: sublimación

La sublimación es la técnica para el marcaje de objetos mediante transferencia de la tinta al objeto con la aplicación de calor. La sublimación permite transferir imágenes a todo color, con gran variedad de detalles, de dis- tintas medidas y en un sinfin de objetos como textiles, tazas, platos, cajas, planchas, alfombrillas, productos textiles, bolsos, puzzles, etc. Estos objetos tienen que estar recubiertos de un barniz de poliéster o contener un mínimo de un 75% de poliéster, ya que no es posible sublimar sobre algodón 100%.

Otras técnicas de personalización

El bordado, los adhesivos, el transfer digital, el termograbado, doming, etc., son solo algunas de las posibilidades mas, que podemos encontrar para personalizar nuestros productos. La publicidad a través del objeto será imprescindible, deberá mejorar nuestra reputación y fidelizar. En este escenario, nuestros clientes tal vez tendrán menos poder adquisitivo pero grandes dotes críticas. Recordemos que todos hemos aprendido mucho en estos últimos tiempos y el parón nos ha hecho reflexionar. Porque tanto los consumidores, como nosotros, depositaremos nuestra confianza en aquellas empresas que hayan demostrado estabilidad en medio de un escenario inestable. Un ‘pop-up’ en internet o un anuncio en radio o televisión dura unos minutos, Pero los productos promocionales son siempre bienvenidos por los consumidores, se integran en un estilo de vida y son mucho más perecederos.